
Joveret Majané Kaitz 2015

Tnuá Israel Hatzeirá
Iluminismo y Haskalá
El Iluminismo, también conocido como "La Ilustración", fue un movimiento que se desarrolló entre 1650 y 1850, aproximadamente. Ocurrió, particularmente, en Europa del Oeste. Frente a la oscuridad de la Edad Media, la Iluminación hacía énfasis en la razón y la lógica, con la intención de "iluminar", es por eso que al siglo XVIII se le conoce como "el siglo de las luces". En estos años surgieron personajes que estaban seguros de que todo en el universo podía ser explicado a través de la ciencia y las matemáticas, que se podía construir un mundo mejor combatiendo la ignorancia, la superstición y la tiranía. En esta época Isaac Newton publica su obra "Principios Matemáticos de la Filosofía Natural", en 1687, en donde presentaba sus descubrimientos de mecánica y cálculo matemático. Los principales representantes de la Ilustración fueron Voltaire, Montesquieu, Diderot, Rousseau, Buffon, y otros.
En el judaísmo, la aplicación del pensamiento racional moderno a la tradición se conoce como "Haskalá", que significa "Ilustración" o "educación", y a los seguidores de este movimiento se les llamó "maskilim" (ilustrados). Este pensamiento comienza en Alemania y se expande lentamente a Europa del Este.
La haskalá era un movimiento judío que pretendía integrar a los judíos al mundo en general enseñándoles ciencia, filosofía, matemáticas, arte e idiomas, y no sólo Torá y mitzvot, con el fin de que las personas judías pudieran convertirse en profesionales: abogados, arquitectos, ingenieros, profesores universitarios, etc.
El problema era que la misma haskalá veía al judaísmo como algo irracional y sin fundamentos lógicos. Ya en su época, el filósofo Baruj Spinoza, había señalado que el judaísmo sólo se podía explicar a través de la razón o a través de la fe, pero que ambas explicaciones eran incompatibles.
Fue Moisés Mendelssohn (1729-1786), padre de la haskalá en Alemania, quien por
primera vez daría respuesta a los desafíos de Baruj Spinoza. Mendelssohn era, de hecho, un
judío observante que creía en el cumplimiento de todas las mitzvot, las consideraba
significativas y que todos los judíos deberían cumplir con ellas; pero a su vez, consideraba que
el judaísmo se debía abrir a los nuevos descubrimientos y el avance de la ciencia. Él se encargó
de estudiar cuáles de las mitzvot ya no siguen vigentes (como aquellas relacionadas al templo,
por ejemplo) y trata de conciliar ambas posturas.
Siendo amigo de Emmanuel Kant, que tenía influencia aristotélica, Mendelssohn
retoma algunas de sus ideas, pues pensaba que a través de la razón, la inteligencia y los
principios ético-morales, el ser humano era capaz de hacer el bien y mejorar al mundo, de
manera que pone énfasis en conservar los valores éticos del judaísmo sin renunciar a la
tradición, pero al mismo tiempo vincularse al conocimiento y la ciencia que estaban avanzando
en el mundo.
Mendelssohn desarrolló un método histórico-crítico para el análisis de la Biblia, llamado "Biur", que contrarrestaba los efectos de la exégesis tradicional de los rabinos. El Biur junto con las traducciones de la Torá al idioma local, fueron las principales herramientas usadas por los seguidores de la haskalá, los nombrados maskilim. Particularmente, la traducción de la Torá a otros idiomas no fue bien vista por algunos rabinos, quienes organizaron varias quemas de libros por este motivo.
Además de las traducciones en idioma local, los maskilim fomentaron el aprendizaje del hebreo, esto con tal de erradicar el yidish, el cual era mal visto por los alemanes por considerarlo un dialecto falso. Muchos seguidores de la haskalá (incluyendo Mendelssohn), pensaban que el yidish era un obstáculo para la integración de los judíos al mundo moderno. Otros líderes de la haskalá fueron Aaron Halle-Wolfssohn (1754-1835) y Joseph Perl (1773-1839).
Al contrario de lo que muchos piensan, Moisés Mendelssohn no fundó el Reformismo, ya que él jamás quiso cambiar la halajá, la Torá o el Talmud, vivió toda su vida como un judío tradicional. Incluso se podría considerar que no es precisamente el fundador de la Haskalá, ya que antes de él hubo otros pensadores que querían impulsar el conocimiento entre el el pueblo judío, como fue el caso de Baruj Spinoza. La diferencia entre Mendelssohn y Spinoza, fue que el primero nunca atacó la religión y fue más conciliador con las comunidades de los guetos. A pesar de que Moisés Mendelssohn era un judío practicante tradicional, la haskalá no era un movimiento religioso que quisiera reformar la práctica judía, sino que era filosófico. Así pues, Mendelssohn no quería que los judíos abandonaran sus prácticas religiosas ni que abandonaran los guetos y a su comunidad, ya que estaba convencido de que cualquier judío podía conservar su tradición, ser religioso en su hogar y en la sinagoga, pero al mismo tiempo acceder al conocimiento y estudiar ciencias o artes.
